El currículo de estudios en los diversos sistemas de enseñanza se organiza tomando en consideración los requerimientos de los posibles participantes, las prioridades del mercado de trabajo, de las organizaciones educativas, políticas y sociales. Sin embargo, la velocidad de los cambios actuales exige tomar en consideración un volumen de conocimientos que rebasa los intereses y las prácticas antes mencionadas. ¿Sobre qué bases integrar? ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo atender a la diversidad y centrar la atención en temas, sin exclusiones? El "pensamiento complejo" provee una estrategia general incluyente y capaz de dialogar con esta diversidad.
El diplomado, basado en el pensamiento complejo, provee herramientas generales para integrar esos conocimientos y producir nuevos modelos curriculares que estén a la altura de los cambios actuales, de su velocidad, y de las necesidades crecientes de formación.
No deberíamos continuar indefinidamente anclados en un currículo de estudios que replica lo que ya no funciona a cabalidad. La integración de saberes y conocimientos es necesaria. La nueva realidad del siglo 21 nos obliga a un replanteamiento de los fundamentos curriculares de la educación. El desarrollo de Modelos Curriculares basado en el Pensamiento Complejo, concepto acuñado por el Profesor Edgar Morin para escudriñar y comprender la nueva realidad, es una experiencia que transforma la comprensión de los sistemas educativos.

Por años recibimos una solicitud expresa: Desarrollen un curso o diplomado donde nos enseñen a estructurar modelos curriculares basados en el pensamiento complejo, la transdisciplina, la complejidad de la realidad actual. Después de explorar las posibilidades de diversos modelos y opciones que podrían aplicarse en distintas latitudes de Hispanoamérica - atendiendo las normatividades individuales de cada país, hemos esquematizado lo que podría ser una guía pertinente y fundamental en el ánimo de que cada participante pueda comprender el espíritu de lo que debe y podría ser una currícula impregnada de pensamiento complejo.
La noción de modernidad en las universidades no es completa si no se induce una transformación a fondo de sus modelos curriculares. Los esquemas de estudio han sido conformados para una realidad que ya no existe. En muchos casos los trasatlánticos de la educación, nos referimos a los sistemas educativos, siguen enfocando sus cambios a facetas estéticas o de mera forma. La adopción de criterios de calidad asociados a ISO ha tergiversado la finalidad. La asignación de presupuestos basada en variables ajenas a una reingeniería ha congelado el avance de grandes universidades. Y las universidades privadas han adolecido de una doble miopía porque teniendo más libertad no han sido capaces de adecuar sus modelos curriculares a la velocidad que exigen las circunstancias.
El esquema de asignaturas individualizadas en la currícula es pertinente siempre y cuando no se pierda la visión de integración de los conocimientos y saberes. La fragmentación y ausencia de contextualización de la enseñanza convierte, a menudo, esta práctica virtuosa en una plataforma de instrucción estéril y carente del ingrediente más sensible: humanidad.
Habemos quienes intuímos que hay respuestas distintas para la educación, el aprendizaje, la didáctica, la pedagogía. Nadie es igual a nadie. No podemos presumir que un modelo de factoría es la panacea. Cada individuo es un universo en sí mismo. Y el abordaje apropiado de las actividades profesionales ya nos está exigiendo un conocimiento menos especializante y más transversal. Un individuo que sea capaz de dialogar con multitud de disciplinas sin recato ni exceso de reticencia. La complejidad nos obliga a polinizar la cosmovisión de cada persona para ser capaces de ver las partes y el todo de manera simultánea. Participa en este diplomado y obtén las herramientas para que puedas colaborar, opinar, contribuír a la remodelización de los sistemas curriculares de las universidades y de los sistemas educativos en general.
La corriente fatal y perniciosa que recorre el continente de habla hispana mutilando asignaturas como filosofía y ética nos demuestra la ineficacia y orientación meramente instrumental de la currícula de las universidades. La noción de contextualización es fundamental. La consideración de la obra de Edgar Morin: Los Siete Saberes Necesarios Para la Educación del Futuro (un futuro que ya nos alcanzó) es la piedra filosofal, y no sólo para la currícula universitaria. El horizonte es el pensamiento complejo. La transdisciplina es el eje. La integración de conocimientos y saberes es el fluído que le da sentido a la nueva conformación de la currícula.
"Los expertos y dirigentes concuerdan acerca de la urgencia de una profunda transformación educativa como uno de los principales retos de la humanidad en este siglo XXI. Pero cuando las reformas se multiplican en América del Norte, Europa y América Latina, todavía aparecen limitadas, ya sea por falta de atención en las problemáticas de formación de formadores o por persistencia de estos arquetipos tradicionales de organización disciplinaria que se mantienen desde hace siglos en los modelos de transmisión del conocimiento".
Y precisamente, este Diplomado-Taller consiste en un ciclo de capacitación personalizado para la elaboración de mapas o programas curriculares integradores y transdisciplinarios

